domingo, 21 de abril de 2013

Las dimensiones que existen el el mundo


¿Cuántas Dimensiones existen?

La pregunta de arriba tiene una clara respuesta para casi todo el mundo: “Tres: alto, ancho y profundo”. Desde finales del siglo XIX y principios del XX sabemos que a esas tres tenemos que añadir una cuarta, el tiempo, íntimamente ligada a las tres espaciales mediante las leyes de la relatividad especial, en ausencia de campos gravitatorios, o larelatividad general en presencia de estos. Leyendo como es habitual la Revista Española de Física que me envían como Socio Numerario, uno de los artículos me llamó la atención, lo escribe D. José Santiago (CAFPE y Departamento de Física Teórica y del Cosmos) de la Universidad de Granada, en este trabajo trata de mostrar al lector que el número de dimensiones espacio-temporales podría ser mayor que esas cuatro. La existencia de dichas dimensiones extra pueden ayudarnos a comprender algunas de las misteriosas propiedades de la física de las partículas elementales, en cuyo caso, su descubrimiento experimental estaría a la vuelta de la esquina.


Representación de Minkowski en el que obviamos explicar el galimatias de letras, números y coordenadas que están ahí implicados. La idea de nuevas dimensiones espaciales no es nueva. De hecho, pocos años después de que Einstein presentase la teoría de la relatividad general, Kaluza primero, y Klein después que la perfeccionó, propusieron una teoría cinco-dimensional (con una dimensión espacial extra) para unificar las interacciones gravitatorias y electromagnética. La idea consistía en que el fotón, la partícula que media las interacciones electromagnéticas, podría ser una componente a lo largo de la quinta dimensión del gravitón, mediador de interacciones gravitatorias. Así, la invariancia gauge asociada a la electrodinámica no es más que un remanente de la invariancia bajo reparametrizaciones propia de la relatividad general.

 La teoría de Kaluza-Klein no consigue reproducir con éxito los datos experimentales y fue esencialmente abandonada hasta finales de los setenta y principio de los ochenta, en la que estudios de supersimetría y supergravedad y sobre todo la formulación de teoría de cuerdas, que requiere al menos nueve dimensiones espaciales para para ser consistente, supusieron un revulsivo en el que modelos con dimensiones extra volvieron a considerarse una seria posibilidad. Esas dimensiones extra de las que hablan tendrían que encontrarse en el orden de la eslacala de Planck, es decir, Lp ≈ 1,6 x 10 -35 m., lo que garantiza que no estuviesen excluidas experimentalmente, pero al mismo tiempo las hacía totalmente irrelevantes desde el punto de vista denomenológico.

Nuestro Universo, además de las tres dimensiones conocidas, tendría seis dimensiones más ocultas, según un modelo matemático que ha recreado las condiciones iniciales de la formación del Universo.

¿En qué nos pueden ayudar las dimensiones extra? Uno de los mayores misterios de la física de partículas es el mecanismo por el que la simetría electrodébil se rompe espontáneamente. En dicha rotura -que distinque entre la simetría débil, espontáneamente rota y por tanto con interacciones de corto alcance, y la simetría electromagnética, que no se rompe y por tanto involucra intercciones de alcance infinito- radica origen de la masa de las partículas elementales.
1 Observación de dimensiones extra La manera más sencilla de responder la pregunta “Si existen las dimensiones extra, ¿por qué no las hemos visto todavía?” es que éstas son demasiado pequeñas. Una simple analogía sería cómo la cuerda de un equilibrista puede parecer uni-dimensional para un observador que mira desde lejos mientras que una homriga que camina sobre la misma cuerda la aprecia como una superficie bi-dimensional. ¿Cómo podemos “acercarnos” en experimentos e física de partículas para ver las dimensiones extra? Los experimentos de física de partículas son fundamentalmente experimentos de colisión, en los que aceleramos haces de partículas hasta que tienen una energía determinada y los hacemos colisionar, estudiando el resultado de dicha colisión..  Para ver cómo experimentos a suficiente energía nos permitirían observar las dimensiones extra, imaginemos un modelo con una dimensión extra circular de radio R. Una partícula de masa cero en dicho espacio viene representada por un campo cinco-dimensional (por simplicidad consideramos una partícula escalar),
2 Dimensiones extra alabeadas.
El modelo de Randall-Sundrum (RS) [9,10], prototipo de modelos con dimensiones extra alabeadas, consiste en una sección de espacio de Anti-de-Sitter cinco-dimensional. La dimensión extra acaba en dos subespacios cuatridimensionales, denominados branas ultravioleta e infrarroja, respectivamente. La principal asunción que justifica la naturalidad del modelo, es que existe una única escala fundamental, del orden de la escala de Planck. Todos los parámetros dimensionales fundamentales, incluyendo la curvatura del espacio-tiempo o el tamaño de la dimensión extra, son del mismo orden. La escala electrodébil, sin embargo, está naturalmente suprimida con respecto a la escala fundamental debido al enorme corrimiento al rojo que induce la curvatura, resolviendo así el problema de la jerarquía..
Otros modelos de dimensiones.
1.-Dimensiones extra planas a la escala electrodébil. Otra posibilidad, cuyo interés es fundamentalmente fenomenológico, es que existan dimensiones extra planas de un tamaño un poco inferior a la escala electrodébil. Aunque dichos modelos no resuelvan de por sí el problema de la jerarquía, predicen una fenomenología excitante en el LHC, en ocasiones con señales que pueden simular modelos supersimétricos.

3 Dimensiones accesibles sólo a gravedad.
La interacción gravitatoria, debido a que su intensidad es mucho menor que las otras tres interacciones fundamentales (la fuerte, la débil y la electromagnética) sólo ha podido ser estudiada a distancias del orden de 0.1 mm o mayores. A raíz de esta cota tan poco restrictiva Arkani-Hamed, Dimopoulos y Dvali (ADD) hicieron en 1998 la atrevida propuesta de que podrían existir dimensiones extra hasta de 0.1 mm de tamaño. Para que esta propuesta fuese permitida experimentalmente, las interacciones fundamentales aparte de la gravitatoria, los fermiones y el sector de rotura espontánea de la simetría tenían que estar confinados a un sub-espacio cuatri-dimensional, una brna, de manera que sólo la interacción gravitatoria pudiese propagarse por las dimensiones extra.
Poco después de la propuesta de ADD, se descubrió que si las dimensiones extra son accesibles sólo a la interacción gravitatoria, estas dimensiones no solo pueden tener un tamaño macroscópico, sino que pueden ser incluso infinitas.
 Otra posibilidad de tener dimensiones extra infinitas, incluso en espacio plano, fue propuesta por Dvali, Gabadadze y Porrati (DGP). La idea parte de nuevo de modelos en los que el resto de materia e interacciones está confinado a una brana cuatri-dimensional dentro del espacio cinco-dimensional. Si en dicha brana se induce (por efectos cuánticos, por ejemplo) un término de Einstein-Hilbert localizado, con una constante de Planck (l4) diferente de la cinco-dimensional (l5), se forma una nueva escala efectiva
En física y matemáticas, la dimensión de un espacio u objeto se define informalmente como el número mínimo de coordenadas necesarias para especificar cualquier punto de ella Así, una línea tiene una dimensión porque sólo se necesita una coordenada para especificar un punto de la misma. Una superficie, tal como un plano o la superficie de un cilindro o una esfera, tiene dos dimensiones, porque se necesitan dos coordenadas para especificar un punto en ella (por ejemplo, para localizar un punto en la superficie de una esfera se necesita su latitud y longitud). El interior de un cubo, un cilindro o una esfera es tridimensional porque son necesarias tres coordenadas para localizar un punto dentro de estos espacios.
La dimensión (del latín dimensiō abstracto de dimetiri 'medir') es un número relacionado con las propiedades métricas o topológicas de un objeto matemático. La dimensión de un objeto es una medida topológica del tamaño de sus propiedades de recubrimiento. Existen diversas medidas o conceptualizaciones de dimensión: dimensión de un espacio vectorial, dimensión topológica, dimensión fractal, etc.


También se usa el término "dimensión" para indicar el valor de una medida lineal o longitud recta de una figura geométrica u objeto físico, aunque dicho sentido no tiene relación con el concepto más abstracto de dimensión, que es el número de grados de libertad para realizar un movimiento en el espacio.
A continuación tenemos los diferentes tipos de dimensión.      
1.- Dimensiones físicas.
2.- Dimensiones matemáticas.
3.- Dimensiones de un espacio vectoral.
4.- Dimensión topológica.
5.- Dimensión fractal de Hausdorff-Besicovitch.
4 Dimensiones físicas.
El mundo físico en el que vivimos parece de cuatro dimensiones perceptibles. Tradicionalmente, se separa en tres dimensiones espaciales y una dimensión temporal (y en la mayoría de los casos es razonable y práctico). Podemos movernos hacia arriba o hacia abajo, hacia el norte o sur, este u oeste, y los movimientos en cualquier dirección puede expresarse en términos de estos tres movimientos. Un movimiento hacia abajo es equivalente a un movimiento hacia arriba de forma negativa. Un movimiento norte-oeste es simplemente una combinación de un movimiento hacia el norte y de un movimiento hacia el oeste. El tiempo, a menudo, es la cuarta dimensión. Es diferente de las tres dimensiones espaciales ya que sólo hay uno, y el movimiento parece posible sólo en una dirección. En el nivel macroscópico los procesos físicos no son simétricos con respecto al tiempo. Pero, a nivel subatómico (escala de Planck), casi todos los procesos físicos son simétricos respecto al tiempo (es decir, las ecuaciones utilizadas para describir estos procesos son las mismas independientemente de la dirección del tiempo), aunque esto no significa que las partículas subatómicas puedan regresar a lo largo del tiempo. La Teoría de las cuerdas conjetura que el espacio en que vivimos tiene muchas más dimensiones (10, 11 o 26), pero que el universo medido a lo largo de estas dimensiones adicionales tienen tamaño subatómico. Estas ideas se basan en las ideas de los años 1920 en el contexto de las teorías de Kaluza-Klein. En las ciencias físicas y la ingeniería, del tamaño de una magnitud física es la expresión del tipo de unidades de medida en que esta cantidad se expresa. La dimensión de la velocidad, por ejemplo, resulta de dividir la longitud entre el tiempo. En el sistema SI, las dimensiones vienen dadas por siete magnitudes fundamentales relacionadas con las características físicas fundamentales.
5 Dimensiones Matemáticas.
En matemáticas, no existe una definición de dimensión que incluya de manera adecuada todas las situaciones. En consecuencia, los matemáticos han elaborado muchas definiciones de dimensión para los diferentes tipos de espacio. Todas, sin embargo, están en última instancia, basadas en el concepto de la dimensión de un espacio euclídeo.
6 Dimensión de un espacio Vectoral.
Un espacio vectorial sobre un cuerpo que se dice que tiene dimensión si existe una base de cardinal n. En un espacio vectorial, todas las bases tienen el mismo cardinal, lo que hace de la dimensión el primer invariante del álgebra lineal. El espacio vectorial trivial {0} tiene como dimensión 0 porque el conjunto vacío es su base: una combinación de cero vector da el vector nulo. Intuitivamente hablando, la dimensión de un espacio vectorial nos dice cuántos elementos necesitamos para poder expresar cualquier elemento del espacio en términos de las combinaciones lineales de los primeros, i.e., cuántos elementos del espacio necesitamos para poder expresar todos los elementos del espacio como sumas de múltiplos de éstos elementos. Los espacios vectoriales de dimensión finita son muy comunes en muchas áreas de la ciencia, pero en matemáticas y física cuántica también aparecen casos importante de espacios vectoriales de dimensión infinita.
7 Dimensión Topológica.
La dimensión topológica es la que nos resulta más intuitiva y pragmática para comprender. Esta establece la dimensión de un punto = 0, la de una línea = 1, la de una superficie = 2, etc. Más formalmente escrito, un objeto tiene dimensión topológica m cuando cualquier recubrimiento de ese objeto, tiene como mínimo una dimensión topológica = m+1 (estableciendo previamente que el punto tiene dimensión topológica = 0). Aún más formalmente: la definición para conjuntos con dimensión topológica 0 queda como sigue: se dice que un conjunto F tiene dimensión topológica 0, DT(F)=0, si y sólo si para todo x perteneciente a F y cualquier conjunto abierto U (para la topología relativa de F) que contenga a x, existe un abierto V tal que x pertenece a V que está incluido en U y la frontera de V con la intersección a F es vacía.
8 Dimensión fractal de Hausdorff-Besicovitch.
Esta dimensión es comúnmente confundible con la entropía de Kolmogórov o la dimensión de Minkowski Bouligand. La dimensión de Hausdorff-Besicovitch se obtiene como un punto de inflexión del valor de la potencia elegida en la longitud de Hausdorff cuando esta pasa de ser infinita a ser nula. La longitud de Hausdorff es la suma del diámetro topológico elevado a una potencia "s" de un recubrimiento entero del objeto a partir de entornos o cubrimientos de diámetro delta o menor a este del propio objeto.
Las muchas dimensiones del mundo físico. 

Nuestro 
sistema perceptivo nos muestra el mundo en el que nos movemos como un lugar de tres dimensiones espaciales y una temporal, sin duda suficientes para manejarnos sin demasiados problemas. 

Sin embargo, lo que es bueno para la vida cotidiana no lo es para la física: esta, empeñada en estudiar lo que ocurre en las situaciones más extremas, ha tenido que desarrollar sorprendentes modelos matemáticos para poder dar cuenta de las observaciones experimentales. Durante las primeras décadas del siglo XX se desarrollaron dos teorías de extraordinario éxito: la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica. Ambas han sido corroboradas con más precisión que ninguna otra teoría 
desarrollada por los humanos. La primera, ampliando los éxitos de la mecánica newtoniana, es capaz de explicar cómo el espacio y el tiempo se curvan en presencia de la materia y la energía. La segunda descrive con notable precisión el anti-intuitivo comportamiento de las particulas elementales. La teoría de la relatividad reina en la cosmología. La mecánica cuántica, en el mundo subatómico. 

En resumen: se 
trata de dos teorías estupendas que funcionan muy bien cuando se aplican por separado. Sin embargo, cuando estudiamos situaciones en las que aparecen grandes masas y distancias minúsculas debemos utilizar ambas teorías a la vez, y aquí aparecen los problemas, pues las ecuaciones empiezan a producir probabilidades infinitas, lo que para cualquier físico solo puede significar una cosa: hay que buscar otra teoría. 

Supercuerdas. 

Desde hace varias décadas se está a la búsqueda un modelo matemático que asuma los éxitos de la relatividad y la mecánica cuántica y sea capaz de resolver el conflicto que existe entre ellas. Las más esperanzadoras propuestas son las llamadas teorías de supercuerdas, según las cuales las partículas elementales (los electrones, los quarks, etc.) son en el fondo pequeñísimas cuerdas cuyos patrones de resonancia da lugar a las 
cargas y las masas. Estos modelos (matemáticamente muy complejos), pese al atractivo de eliminar las probabilidades infinitas dieron lugar a probabilidades negativas, lo cual era casi tan malo como lo anterior. Entonces alguien se dio cuenta de que si las cuerdas vibrasen en un espacio de nueve dimensiones en vez de en uno de tres, las probabilidades negativas desaparecerían. 

Como 
juego intelectual está bien. Sin embargo, lo que no hay que olvidar es que estamos hablando del mundo que percibimos, y que lo que la física intenta describir es precisamente ese mundo. La pregunta entonces es evidente: ¿dónde están las dimensiones que no vemos? 


9 Dimensiones enrolladas
 

Estamos habituados a pensar en el espacio como algo infinito o, al menos, ilimitado, y por ello pensamos también en las dimensiones como magnitudes potencialmente infinitas. Cuando para representar puntos se dibujan los ejes coordenados dibujamos para ello unas líneas que, aunque representadas por segmentos finitos, sabemos que se pueden prolongar cuanto se necesite. 

Sin embargo, esto no tiene porque ser así. Imaginemos que el mundo, en vez de ser aproximadamente esférico, fuese cilíndrico. 
Sobre un cilindro podemos indicar la posición de un punto mediante dos números, uno que nos dé su posición a lo largo de su generatriz, y otro que nos la de sobre su directriz (la circunferencia). En este mundo, una de las dimensiones vendría representada por una recta, pero la otra sería una dimensión "circular".  
Pues imaginemos ahora que la circunferencia del cilindro es tan pequeña que no se puede apreciar a simple vista. ¿Cómo verían un mundo así sus habitantes? Para ellos no habría ninguna diferencia con un mundo unidimensional, pues solo se podrían desplazar en una dirección, pero no recorrer la circunferencia, que ni siquiera ven. Para ellos su mundo tendría una sola dimensión, cuando nosotros, observadores exteriores, sabemos que tiene dos. 
 
Pues algo así propone la física contemporánea para nuestro universo: el espacio tiene tres “grandes” dimensiones (que también pueden estar enrolladas, por cierto) que son las que percibimos y después un número aún no determinado de dimensiones (nueve espaciales según las terorías de supercuerdas, diez según la teoría M que pretende unificarlas) adicionales enrolladas sobre sí mismas en las que, a causa de su mínimo tamaño, solo se pueden mover las pequeñas cuerdas vibrantes que dicen constituyen el nivel más elemental de la materia y la energía (de momento). 

Es interesante señalar que la teoría restringe la forma de tales dimensiones extra a un tipo determinado de estructura multi-dimensional: los espacios de Calabi-Yau, desarrollados antes de que existiese la teoría de cuerdas por... Calabi y Yau
 

10 Apéndice: idea intuitiva de dimensión 
De modo informal podemos decir que la dimensión de un objeto es la mínima cantidad de números que necesitamos para indicar una cierta posición sobre él (a estos números se les llama coordenadas). Veámoslo con ejemplos
 

Dimensión 1 
 
Si estamos en una carretera y alguien nos pregunta por un pueblo situado en esa misma carretera solo necesitaremos contestar un número: la distancia a la que se encuentra el pueblo (y el sentido, naturalmente, pero esa información podemos darla mediante el signo del número). Una carretera es un objeto de una dimensión 

Dimensión 2 
 
Imaginémonos ahora en una gran ciudad de calles perpendiculares: si alguien nos pregunta por un determinado edificio deberemos dar dos números: diremos, señalando cierta dirección, que para llegar al edificio citado hay que avanzar de frente un cierto número de bloques y después otro cierto número de bloques, bien a la izquierda o bien a la derecha. El plano de una ciudad es un objeto de dos dimensiones. 

Otro ejemplo de objeto bidimensional sería la superficie de la Tierra, sobre la cual, para orientarnos, solo necesitamos dos números: la latitud y la longitud. 

Dimensión 3 
 
Si lo que nos piden es algo más preciso, como la forma de llegar a nuestra casa, y resulta que vivimos en un bloque de pisos, debemos dar entonces un número más: la planta en la que se encuentra. La ciudad real, con sus bloques de pisos, es un objeto de tres dimensiones. Otro objeto tridimensional es el propio espacio: supongamos que, hartos de los humos de la gran ciudad, decidimos dar un paseo en globo, y que tras un rato de navegación el viento deja de empujarnos y nos quedamos completamente parados. ¿Dónde nos encontramos? Si llevamos el GPS a mano será fácil averiguarlo: le damos a un botón y en la pantalla aparecerán tres números: la latitud y la longitud del lugar sobre el que nos encontramos más uno tercero: la altura. 

Grados de libertad. 

El número de dimensiones es una forma de medir la libertad que ofrece el objeto geométrico para sus hipotéticos habitantes: dentro de una línea solo se puede ir en un sentido o en otro. En un plano se puede, además, cambiar de dirección. 


sábado, 20 de abril de 2013

BENCHMARKING


¿Para qué sirve un Benchmark?
En términos informáticos un benchmark es una aplicación destinada a medir el rendimiento de un ordenador o de algún elemento del mismo. Para ello se somete a la máquina a una serie de cargas de trabajo o estímulos de distinto tipo con la intención de medir su respuesta ante ellos. De esta forma se puede estimar bajo qué tareas o estímulos un determinado ordenador se comporta de una manera fiable y efectiva o por el contrario se muestra ineficiente.

Esta información es muy útil a la hora de seleccionar una máquina para realizar tareas determinadas en el proceso de postproducción y creación del producto audiovisual, pudiendo elegir la mas adecuada para un proceso determinado.
El benchmark también es útil para estimar el nivel de obsolescencia de un sistema o en qué aspectos técnicos puede ser mejorado su rendimiento, por medio de actualizaciones.
Por otro lado el benchmark puede facilitarnos todas las especificaciones técnicas de un ordenador junto con su rendimiento ante los diferentes estímulos lo que permite realizar comparativas entre diferentes sistemas atendiendo a sus especificaciones técnicas y su rendimiento. Las comparativas son útiles para determinar que características técnicas son las idóneas para conseguir un rendimiento óptimo en una tarea específica. Una comparativa entre múltiples ordenadores de diferentes fabricantes (con diferentes especificaciones técnicas) nos permite determinar a priori cuáles son más adecuados para determinadas aplicaciones y cuáles son mejores para otras.
. ¿”QUE SIGNIFICA "BENCHMARKING"?
Traducido literalmente, "benchmark" es la marca que se emplea para señalar el nivel que alcanzaron los ríos durante inundaciones que se produjeron en años precedentes. A partir de esta primera acepción, algunos diccionarios de lengua inglesa definen "benchmark" como "punto fijo o criterio de referencia". Otros lo definen como "una señal de referencia sobre la que establecer comparaciones".
En el entorno empresarial, el término "Benchmarking" se utiliza en la actualidad para hacer referencia a un instrumento de mejora que, integrado con otras técnicas de gestión de calidad, va mucho más allá de la simple comparaci6n entre empresas o departamentos.

Figura 3. Definición de benchmarking
Es interesante resaltar algunos de los aspectos de esta definición:
·         Proceso continuo y sistemático. El BM no es una actividad aislada y momentánea, sino un conjunto de actividades que debe realizarse de forma continua y aplicando una metodología estructurada para asegurar unas mejoras "que se mantengan" a través de la comparaci6n permanente con las mejores prácticas existentes en cada momento.
·         Comparar: Enfoque externo (aprender de otros). El ejercicio de comparaci6n permite abrir nuevos horizontes a través del conocimiento de como realizan determinadas actividades y organizan sus procesos otras empresas o departamentos.
·         Mejores prácticas. La selección del objeto de comparaci6n es critica en el BM. Las mejores prácticas se pueden encontrar en la misma empresa, en empresa competidoras incluso en empresas de otros sectores.
·         Mejora como objetivo. Con el BM no se pretende únicamente evaluar la actuaci6n de un proceso o una empresa su objetivo ultimo es mejorar dicha actuación a través de la adaptación a la empresa de las mejores practicas existentes.
·         Adaptar e implantar. En este punto es esencial conocer la estructura y usos de nuestra empresa de forma que la implantación sea lo menos traumática posible.
·         Volver a empezar. El proceso es continuo; puesto que la realidad empresarial cambia constantemente, la búsqueda de los mejores hábitos nunca finaliza.
Como se verá posteriormente, aunque se pueden obtener mejoras aplicando BM a cualquier tipo de procesos o subprocesos de la empresa, el BM para ser efectivo debe estar integrado dentro de las actividades de dirección encaminadas a la mejora continua en toda la empresa, intentando adaptar las mejores prácticas para reducir las diferencias respecto a las empresas lideres en las áreas clave.
II. LO QUE NO ES BENCHMARKING
En la actualidad aún existe cierta confusión en el alcance y contenido del BM como herramienta para la mejora continua, por lo que es preciso desechar a1gunas interpretaciones erroneas:
·         BM NO ES comparar o discutir entre departamentos sobre problemas o soluciones especificas, puesto que esto no da lugar a mejoras permanentes.
·         BM NO ES comparar los resultados de la empresa con los competidores (ventas, ratios financieros, cuota de mercado, etc.). Esta actividad, necesaria y útil en el mundo de los negocios, en algunos casos puede servir como actividad previa a un proceso de BM.
·         BM NO ES copiar, pues una copia exacta pocas veces es útil si las empresas son distintas. No se debe confundir copiar con aprender de otros. Cuando se copia sin aprender, no se fomenta la creatividad y, a largo plazo, puede ser perjudicial para la empresa.
·         BM NO ES compararse con la media del sector en encuestas y resultados. La media no es lo mejor.
·         BM NO ES solo comparación entre unidades de la misma empresa o grupo. Estas comparaciones, aunque efectivamente ayuden a mejorar, suelen aportar ideas muchas veces ya conocidas.
·         BM NO ES comparar costos de servicios propios con los de empresas especialistas en dichos servicios. Esto puede ser útil para analizar y reducir nuestros costos, pero no genera ideas para mejorar los procesos.
·         BM NO ES una excusa para reestructurar la plantilla de la empresa o para introducir cambios en el personal, aunque en determinadas ocasiones su aplicación pueda conducir a ello.
·         BM NO ES una obtención rápida de datos, sino un proceso complejo, llevado a cabo por un equipo especializado para mejorar la actuación en cuanto a costo, tiempo, resultado y atributos del proceso.
·         BM NO ES turismo empresarial, aunque desafortunadamente en algunos casos se pueda convertir en ello (por ejemplo: proliferaci6n de visitas poco estructuradas en las que se consumen infinidad de horas y no se llega a ninguna conclusión).
·         BM NO ES espionaje industrial. La información obtenida por BM se debe tratar como si fuera. de la propia empresa y asegurar de la misma forma su confidencialidad.
III. ¿POR QUE APLICAR “BENCHMARKING”?
La aplicaci6n sistemática de la técnica del BM dentro de una empresa puede servir de soporte, en muchos casos imprescindible, para mantener vivo todo el programa de mejora continua, puesto que facilita:
1. El planteamiento de nuevas preguntas, basadas en la observación de las mejores prácticas. La búsqueda de respuestas puede ayudar a encontrar el camino de la excelencia. en la actuación propia.
2. Una mejor comprensión de los procesos propios, identificando cuales tienen un mayor impacto en la actuación de la empresa, y cuales, debido a su precaria situación, requieren de una actuación de mejora mas urgente.
3. La existencia de una visión mas amplia, que permita conocer mejor las necesidades presentes y futuras de los clientes y la forma, de satisfacerlas.
4. La generación de nuevas ideas para mejorar, adicionales a las aportaciones internas que se derivan de la mejora gradual, que se produce con el autoaprendizaje realizado en el trabajo diario, y de ideas propias, poco contrastadas.
5. El inicio de un proceso de aprendizaje activo en la empresa a través de la introducción de nuevos hábitos de observación y de adaptación permanente de otras prácticas empresariales.
  El establecimiento de una actitud de urgencia por alcanzar objetivos que otras empresas ya han logrado, eliminando la autocomplacencia con la actuación propia.
En cualquier caso, no hay que olvidar que en el BM participan diferentes socios y que el éxito depende en gran medida del interés y la colaboración que aporte cada uno de ellos. Estos dos aspectos están, a su vez, condicionados por los beneficios que perciban de esta actividad. Por este motivo, cada socio debe esforzarse no solo en obtener sus propios beneficios, sino, también en facilitar los de su "partenaire".
Conviene destacar que cuando una empresa. emprende el primer trabajo de BM, su interes puede residir en conocer la propia técnica del BM, por lo que puede ser (útil. realizarlo con a1guna empresa que tenga experiencia en esta actividad. En este caso, un criterio a considerar explícitamente en la elección del proceso a comparar será que resulte de interes para el socio elegido. Sin embargo, conforme la empresa vaya adquiriendo experiencia. con el BM puede comenzar a utilizar dicha experiencia, como "moneda de cambio" con los socios y centrarse más en su propio interés por los procesos a comparar.
También es necesario tener en cuenta que la difusión del proceso de BM necesita de un "detonante", por lo que resulta fundamental conseguir éxitos en la etapa inicial. En este sentido es conveniente utilizar el "efecto demostración" y comenzar a realizar BM en aquellos procesos en cuya mejora se estime que pueden obtenerse beneficios de forma rápida.
IV. EL BM DENTRO DEL PROGRAMA DE MEJORA CONTINUA EN LA
EMPRESA
En este apartado se enmarca el BM dentro del sistema de mejora continua que necesita establecer la empresa para mejorar su competitividad, se describen los distintos; tipos de mejora incluidos en la mejora continua, diferenciando la mejora por innovación de la mejora gradual por autoaprendizaje. Asimismo, se exponen las posibles causas que pueden afectar al nivel de actuación de un proceso y se discute como la dificultad de implantación del programa de mejora depende de la causa sobre la que sea necesario actuar.
El BM no sustituye a otras técnicas que se emplean en la mejora continua, sino que se apoya en ellas y las complementa. Para entender el papel del BM dentro de un programa de mejora continua es preciso destacar que en dicho programa. existen dos enfoques diferentes y complementarios (ver la figura 4):
Figura 4 Pag 19
1- La mejora por innovación. Este enfoque, a partir de esfuerzos impulsados desde la dirección y realizados por personas especificas de la empresa, plantea la planificación e implantación de nuevos modos de actuación que aporten mejoras significativas del proceso con respecto al pasado. Estos nuevos modos de actuación implican cambios radicales en la estructura o en el funcionamiento del proceso. En el caso del BM, la innovación surge del continuo examen de las mejores practicas existentes en cada proceso.
2- La mejora gradual basada en la experiencia obtenida de la propia actuación. Este enfoque requiere la iniciativa y participación de los trabajadores, de forma que las mejoras puedan surgir "desde abajo". Para que la mejora surja de forma, continuada se debe partir de las soluciones técnicas y organizativas ya empleadas, para perfeccionarlas a través del aprendizaje organizado a partir de la propia actuación. En este caso se suelen aplicar las técnicas tradicionales de mejora de la calidad (SPC, Pareto, Ishikawa, etc.).
Ambos enfoques, lejos de ser excluyentes, deben complementarse a lo largo de la vida de la empresa. Cualquier planteamiento innovador (derivado o no de la realización de un BM), necesita complementarse con una accion sistemática de mejora gradual, basada en la experimentación, que permite adaptar y asimilar con éxito nuevas prácticas. Asimismo. conforme se van implantando mejoras derivadas del aprendizaje con la actuación, la importancia de estas disminuye. Por tanto, para continuar la mejora, es preciso realizar en algún momento un replantearniento mas ambicioso, que permita dar un nuevo impulso al proceso con la introducción ideas para mejorar externas al mismo.
Por otra parte. las empresas que basan la búsqueda de mejoras exclusivamente en análisis internos, desaprovechan las oportunidades que ofrece la adaptación de las ideas derivadas de experiencias que han demostrado tener éxito en otras empresas. Además, si no se mira al exterior nunca podrá saber si las mejoras planteadas serán suficientes para avanzar al ritmo que lo hace el entorno en general y la competencia en particular.
Centrándose en la mejora por innovación, en la figura 4 se puede observar la existencia de dos planteamientos extremos:
·         El rediseño de procesos concebido como reinvencion. Este es el planteamiento que propugnan los defensores de la reingenieria, de procesos de negocio ("Business Process Reengineering, BPR); es decir, quienes tratan de rediseñar completamente el proceso "a partir de una, hoja en blanco", sin apoyarse en el diseño actual.
·         La extrapolación a partir del proceso observado en alguna empresa o unidad organizativa cuyas soluciones hayan conducido a unos niveles de actuación considerados excelentes. Este es el planteamiento que se emplea en el BM.
Aunque dichos enfoques extremos sirven para caracterizar la mejora por innovación, lo cierto es que en la realidad es (útil pensar en una cierta mezcla de ambos:
·         En la reingenieria de procesos nunca se parte de la nada absoluta y no seria. inteligente desaprovechar las ideas que surgen de la experiencia, de los diseñadores en otros procesos similares, del estudio de las descripciones de casos similares, de formulaciones teóricas que se encuentran en diversas publicaciones, etc.
·         En la extrapolación por BM casi nunca es posible realizar una copia exacta del proceso observado; normalmente, siempre es necesaria, una cierta dosis de creatividad para adaptar e incorporar aquellos aspectos que se consideren útiles para mejorar la actuación del proceso propio.
No hay que olvidar que con la mejora por innovación se pretende conseguir un avance substancial en el nivel de actuación del proceso ("performance"), que será observable a través de la evolución de unas métricas concretas. Sin embargo, la mejora no surge de la simple observación de las métricas del proceso. Para lograr una mejora se precisa realizar un análisis de la estructura interna del proceso e identificar aquellos elementos que causan las diferencias en el nivel de actuación que reflejan las métricas del proceso. Entre estos elementos causalespodemos identificar los siguientes tipos:
·         Los recursos que se emplean en el proceso para transformar los "inputs" en "Outputs". Es decir, tanto los recursos tangibles (equipos, materiales, dinero, etc.), como los intangibles (información, nivel de cualificación, motivación del personal, etc.).
·         El diseño técnico y organizativo del proceso. Es decir, las reglas de tipo tecnológico o aquellas otras que relacionan la tecnología con las personas o que regulan la propia actuación de las personas, así como los "inputs" u otros procesos de apoyo que utiliza el proceso.
Esta distinción entre los diferentes tipos de elementos causales es particularmente importante en el BM. En efecto, la dificultad "analizar" y de "transferir" o adaptar dichos elementos a la propia empresa depende, en gran medida, del tipo a que pertenezcan. Así, si el BM indica que la causa, fundamental por la que el líder en un determinado proceso consigue un nivel de actuación superior al nuestro, se debe a una mejor dotación de recursos tangibles (maquinaria, etc.), el plan de mejora es mas sencillo de diseñar (supeditado, lógicamente, a la disponibilidad de recursos financieros). Si la causa fundamental es una diferencia en el diseño o en los recursos intangibles (nivel de cualificación o de motivación de los empleados, etc.), el plan de mejora suele ser mas complejo, largo e impredecible. Por ultimo, el plan de mejora reviste una complejidad aun superior, si el origen de la diferencia de resultados radica. en las capacidades o competencias. En efecto, estas solo pueden ser desarrolladas, mediante un largo proceso de aprendizaje colectivo que tiene lugar cuando las personas interactuan de forma continuada entre ellas y con unos recursos y un diseño determinados.
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Los recursos que se emplean en el proceso para transformar los "inputs" en "Outputs". Es decir, tanto los recursos tangibles (equipos, materiales, dinero, etc.), como los intangibles (información, nivel de cualificación, motivación del personal, etc.).
  • El diseño técnico y organizativo del proceso. Es decir, las reglas de tipo tecnológico o aquellas otras que relacionan la tecnología con las personas o que regulan la propia actuación de las personas, así como los "inputs" u otros procesos de apoyo que utiliza el proceso.
Esta distinción entre los diferentes tipos de elementos causales es particularmente importante en el BM. En efecto, la dificultad "analizar" y de "transferir" o adaptar dichos elementos a la propia empresa depende, en gran medida, del tipo a que pertenezcan. Así, si el BM indica que la causa, fundamental por la que el líder en un determinado proceso consigue un nivel de actuación superior al nuestro, se debe a una mejor dotación de recursos tangibles (maquinaria, etc.), el plan de mejora es mas sencillo de diseñar (supeditado, lógicamente, a la disponibilidad de recursos financieros). Si la causa fundamental es una diferencia en el diseño o en los recursos intangibles (nivel de cualificación o de motivación de los empleados, etc.), el plan de mejora suele ser mas complejo, largo e impredecible. Por ultimo, el plan de mejora reviste una complejidad aun superior, si el origen de la diferencia de resultados radica. en las capacidades o competencias. En efecto, estas solo pueden ser desarrolladas, mediante un largo proceso de aprendizaje colectivo que tiene lugar cuando las personas interactuan de forma continuada entre ellas y con unos recursos y un diseño determinados.